Les proporcionaremos una agenda en dicicembre

Ezequiel Castellano / Coordinador del CELS

A la velocidad con que se mueve nuestra comarca, con el ritmo que marcan las personas que nos representan en ayuntamientos y mancomunidades, la dualidad que impone la realidad de un territorio fragmentado en “villa arriba” y “villa abajo”, la voracidad descubierta en aquellas gentes que gestionan servicios y acciones, la ciudadanía se va a ver obligada a tomar medidas.

La primera de todas, ha de ser sin lugar a dudas, la organización. Sí; la organización de aquellas personas que nos representan a nivel político. Dicen los entendidos en los análisis de esta realidad surgida hace año y medio, que la vida política ha tomado este cariz, debido a la complicación de los resultados dimanados de las urnas.

Lo bien cierto es que, en nuestros pueblos, se han complicado las cosas desde el punto de vista político y  la aritmética de las urnas, ha dejado una comarca escorada 7 a 11 hacia la balanza de la derecha con ayuntamientos en los que han tenido que tomar las riendas algún que otro tripartito.

A la altura de legislatura en que nos encontramos, no se me ocurre ninguna otra solución para rematar esta inanición política que padecemos, que no sea la de proveer a los alcaldes, concejales y representantes mancomunados de nuestra comarca, de una agenda; sí, sí, una agenda. No necesitamos que sea demasiado bonita ni ostentosa, pero estoy convencido que este elemento organizativo, ayudará mucho a desencajar la paralasis generalizada en la que nos encontramos, debido a este desequilibrio equilibrado de fuerzas políticas que rige la Serranía.

Pues sí; una agenda. Una agenda en la que tan solo tengan cabida palabras que comiencen por la letra “p”. La “p” de personas; porque los ayuntamientos y mancomunidades que no tengan a las personas como primer referente, están más perdidos que Carracuca. La “p” de proyectos; puesto que si la administración más próxima no sabe por dónde pegar para desarrollar propuestas y proyectos, se constituyen en tan solo un contenedor sin fundamento.

En esta agenda a la que nos veremos obligados a regalar a nuestros representantes, ha de caber igualmente la letra “p” de pedagogía; para poder anotar las razones por las cuales se hacen tan pocas cosas a nivel comarcal, porque se olvida el sentido de pertenencia a un territorio y como es que cada partido barre para su casa.

Este elemento organizativo, ha de saber incluir acciones con la letra “p” de participación. Ayuntamientos y mancomunidades de nuestra comarca se encuentran demasiado acostumbrados a hacer de su capa un sayo y no conciben la nueva política a desarrollar, fundamentada en la participación ciudadana. Hacen falta cartas municipales de participación y consejos comarcales en este mismo sentido. No debemos permitir que la nueva política continúe basándose en las viejas formas.

Por mi parte está bien claro: deberíamos regalar a los políticos de nuestra comarca, una agenda, porque aun estamos a tiempo. Da igual que sea roja, verde, negra o gris; una agenda para que la aprovechen para diseñar un plan de ruta en el que se tenga en cuenta a las personas de la Serranía, sus necesidades y sus realidades.

Una agenda, sí, una agenda, nos ayudará bastante a tirar “p’alante”..

Agendas de colores para el 2018