Incredulidad ante la sentencia del Juzgado de llíria

Concentración ante los juzgados

A la salida de la vista celebrada el pasado 28 de noviembre, los presentes a este acto judicial, pesábamos que todo iria como la seda. El tribunal había oído a las partes, había visto los vídeos que se utilizavban como pruebas y las imágenes fijas del dia de autos y, los dos únicos testigos que admitió el juez, habían coincidió con el relato. Hasta aquí, todo correcto y los presentes, teniamos la convicción de que la justicia se impondría sobre la sinrazón de los denunciados y los insultos propinados por el palista, a los asistentes a las III Jornadas de la Minería.

A los pocos días de celebrada la vista, la sentencia del magistrado del juzgado de Llíria, ha sorprendido, no sólo al letrado que representa a los denunciantes, César Salvo y Luís Suller, sinó incluso al Director General de Medio Ambiente y a la diputada de Podemos Beatriz Gascó, que se presentaban como testigos de los hechos denunciados.

Contra todo pronóstico, la sentencia ha visto la luz pública y ha resultado ser absolutoria para el minero y el palista. Ni qué decir tiene que el contenido de la misma, resulta indignante porque, las personas que se sintieron agredidas y con grave peligro de su integridad saben, que los hechos vividos durante aquel día, no pueden quedar impunes.

De esta manera, se ha decidido recurrir este acto judicial de primera instancia, que evidencia los agujeros de nuestros sistema jurídico, que lo hacen merecedor de la desconfianza de la ciudadanía.

Ante esta sentencia incompremsible, el profesor Azcárate lo ejemplifica muy bien: “un pueblo puede vivir con leyes injustas, pero es imposible que viva con tribunales que no las administren bien”.

A pesar de este revés, el CELS, mantiene su lucha en favor de una comarca que queremos con el aire limpio y las cosas claras.